Publicidad:
La Coctelera

Notas de viaje

6 Agosto 2005

Pisco: encuesta en Chile señala preferencias por el Pisco peruano

El diario El Mercurio de Chile, en su edición web, presentó una encuesta en la que el pisco peruano sale elegido como el "mejor pisco", contra el pisco chileno.

A la pregunta ¿Cuál pisco cree usted que es el mejor? un 91% del total de 14376 votantes señaló al pisco peruano como el elegido.

Fuente: El Mercurio.

servido por jfcanaza 60 comentarios compártelo

60 comentarios · Escribe aquí tu comentario

el terminador

el terminador dijo

Bueno los Peruanos chupan pisco,
los chilenos chupan PICO los chileeeeeeeeculeeeaos.

4 Mayo 2007 | 06:12 PM

Mayura

Mayura dijo

EL PISCO ES 100% PERUANO

LOS CHILENOS NOS DICEN INDIOS Y CHOLOS, CUANDO ELLOS MISMOS LO SON JAJA! SE CREEN GRINGOS Y MUY CULTOS, ¡KE MENTIRA MAS GRANDE! DE GRINGOS Y CULTOS NO TIENEN NADA.

DICEN KE LOS PERUANOS ENVIDIAMOS A LOS CHILENOS, ¡KE COSA! SERA AL REVES, PORKE EN MI VIDA HE ENVIDIADO A UN CHOLO CHILENO ROTO, ESTA BIEN DIFICIL, MAS BIEN ELLOS KE TANTO SE CREEN MUCHO, VIENEN Y NOS ROBAN TODO AKELLO KE ES PERUANO Y KE MAS VA A SEGUIR ¡EL TANGO?! SALDRAN A DECIR KE TAMBIEN ES CHILENO JAJA!

LEAN BIEN, EL PISCO ES PERUANO, RECONTRA PERUANO!
EL CEVICHE EL PERUANO, EL SUSPIRO A LA LIMEÑA, EL AJI DE GALLINA, LA PAPA A LA HUANCAINA, TODO LO ESCRITO ES BIEN PERUANO OK.

PERU, PAIS KE CAUSA ENVIDIAS, YA PUES CHILENOS, DEFIENDAN SUS EMPANADAS, PORKE EN PERU LAS HACEMOS MAS RICAS JAJA!

25 Julio 2007 | 03:12 AM

latino

latino dijo

De un tiempo a esta parte, nuestros vecinos chilenos se han avivado (dicen ellos), robando (si así es "robando", no hay otro término que se pueda utilizar), y todo gracias a la política impartida por sus gobernantes y permitida por las peruanas (corruptas, no cabe duda), bien es sabido que en el tiempo de Montesinos los rotos negociaron con este personaje, y es sabido también que los rotos conocen bien a estos politiqueros peruanos (ignorantes muchos de ellos de pasada), que saben recibir las coimas, es así como los rotitos (de pasada corruptos también), saben ingresar en el Perú, rompiendo la mano, de tal manera que compran a su regalada la gana las empresas que quieren, (lógico dirán la ley del mercado "oferta y demanda", esta es la máscara), también es sabido que en el Perú no se aplican controles de calidad de las importaciones que ingresan, es así como los rotos nos llenan de basura, de todas partes del mundo (las sobras de otras tiendas, de donde serán?), como conocen bien los negocios internacionales y los huequitos en el mundo donde compran barato y lo venden caro en el Perú, lo que demuestra la ignorancia del pueblo peruano que la gran masa no salen al extranjero para comparar lo que es calidad, sino hace rato le hubieramos botado la porquería que traen al Perú, aquellas tiendas que presentan sus productos con altos precios, y luego la rematan, después de temporada, a bajos precios, con el cuento de rebajas del 70% 80%, y nuestros peruanos inocentes creen en eso, eso es aprovecharse de la bondad de la gente, y esto lo sabe el mundo entero, la bondad del peruano, ahora ya se compraron las tiendas Wong, Metro, estamos fritos, pero algo que debemos hacer es no comprar sus productos, porque mejoramos su economía, aprendamos a reconocer sus productos, hay alternativas de productos todavía en el Perú, por ejemplo ECCO, hecho en Chile, su aternativa es KIMBO, es peruano y es bueno, de lo expuesto se deduce el espíritu del chileno, y como sabemos del pisco, que es peruano, un viva por los pueblos peruano y chileno, DIOS LOS BENDIGA.

22 Diciembre 2007 | 04:22 PM

Manuel

Manuel dijo

Es que Chile no tiene identidad??
Analicemos:
Su bebida: EL pisco; origen del Perú
Su dulce: El suspiro limeño; origen del Perú
Lugar mas visitado por los chilenos: Machu Pichu - Perú
Ahora quiren tener como plato nacional el cebiche!!!, que obvismente es del Perú.

Porque no tiene identidad, y buscan dentro de su pais cosas propias.

24 Febrero 2008 | 02:22 AM

Pita

Pita dijo

Ahora se quieren robar la papa los chilenos, cuando es peruana:

http://www.connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=v...

30 Mayo 2008 | 05:59 AM

fernanda

fernanda dijo

el tema de si el pisco es chileno o es peruano es una huevada, pienso que tanto peru como chile y sobre todo peru tiene temas más importantes de que preocuparse por ejemplo: economia, pobreza,mas trabajo , en que mierda ayuda el hecho de saber si el pisco es de uno u otro pais, no va a hacer mejor a chile o mejor a peru , estoy segura que muchos peruanos y chilenos, piensan en que va a comer mañana , en que si su hijo va a poder ir a la universidad en un futuro....

por favor nuestra sudamerica tiene problemas mucho más importantes que saber eso.
y en ultimo caso creo que hay pisco chileno
y pisco peruano,ambos diferentes y quien lo tome decidira cual es mejor,,

y ya fue ya....

28 Junio 2008 | 05:35 AM

xxXx zzzZZZzZZZzz

xxXx zzzZZZzZZZzz dijo

bueno esta discucion no solucionara nada, al contrario empeorara las relaciones entre paises vecinos, xq tantas malas relaciones entre paises sudamericanos cuando deberian estar unidos contra las grandes potencias q nos impiden crecer .................

15 Julio 2008 | 09:14 AM

Humberto Barbieri Campos

Humberto Barbieri Campos dijo

En el siglo XVI llego la uva al Perú desde las Islas Canarias, traídas por el Marques Francisco de Caravantes. Crónicas de la época señalan que fue en la hacienda Marcahuasi, en el Cusco, donde se produjo la primera vinificación en Sudamérica. Así mismo cuentan que Mateo Atiquita fue el primer enólogo americano. Sin embargo, fue en los valles de Ica que esos cultivos se expandieron ampliamente debido a las propicias condiciones climáticas del lugar razón por la cual es en esta zona donde se desarrolló con gran fuerza la industria de vinos.

Desde mediados del siglo XVI (1574), los españoles comenzaron a utilizar el nombre Pisco para designar el nombre de un río, un poblado y un puerto, el mismo que fue una de las principales vías que servían al comercio regional, en tanto era punto de embarque de guano y de los envíos de cargamento de plata hacia España.

Tal fue el éxito de la población de la vid en tierras peruanas, que se empezó a exportar vino desde el Virreinato de Perú hacia España; lo que motivo que los productores peninsulares gestionaran ante Felipe II la prohibición de este comercio a fin de evitar una peligrosa competencia, lo que se concretó en 1614. Como consecuencia de esta restricción, los monjes hacendados costeños intensificaron la producción de aguardiente de uva peruano, producto que rápidamente se convirtió en un a bebida popular por sus características muy propias, sobre todo entre los viajeros de la región.

Las primeras notificaciones que se tienen en el Perú acerca de las elaboraciones de aguardiente de uva, se remontan a inicios del siglo XVII. El renombrado historiador peruano Lorenzo Huertas refiere al respecto “Hemos encontrado un documento de 1613 que indicala elaboración de aguardiente (de uva) en Ica”.

El nombre Pisco tiene un origen indiscutiblemente peruano tal como se ha podido verificar en los estudios realizados por lexicógrafos, cronistas e historiadores. Se trata de un vocablo prehispánico (quechua) que significa “ave” o “pájaro”.

Sin embargo, esta acepción no es la única. En la misma región existía desde tiempos inmemorables, una comunidad de indios llamados Pisko, los cuales eran ceramistas por excelencia y quienes, entre otros productos, elaboraban “Botijas de arcilla” que tenían un recubrimiento interior de ceras de abejas en la que se almacenaban bebidas alcohólicas y chichas. Posteriormente cuando los españoles trajeron la uva a la región se comenzó a almacenar allí el famoso aguardiente elaborado en la zona. Con el paso del tiempo, dicho aguardiente pasó a identificarse con el nombre del recipiente que lo contenía.

14 Diciembre 2008 | 06:53 AM

Humberto Barbieri Campos

Humberto Barbieri Campos dijo

EL PISCO EN CALIFORNIA

“Pisco” es el nombre del bar que en mayo del 2008 abrió sus puertas en el corazón de San Francisco. “Es un nombre buenazo”, dice el chef estadounidense James Schenk, artífice de la idea. . Schenk busca rescatar un poco de la historia de California. El proyecto pretende recuperar la magia del Bank Exchange and Billiard saloon, el bar más importante de San Francisco entre 1853 y 1920. La idea del reconocido chef es revivir también el que otrora fue el trago insignia de la ciudad: el pisco punch. “Porque, en San Francisco, a mediados del siglo XIX y principios del siglo XX se tomaba pisco. Pisco venido del Perú”.

Pero pisco es más que un nombre buenazo. Pisco es una palabra complicada, es un pájaro, es una rara botella de barro, es un puerto peruano, es un pueblo Chileno, es un aguardiente destilado de jugo fermentado de uva original del Perú, que también se prepara en Chile, ergo, fuente actual e infinita de disputas comerciales y emotivas entre ambos países. La idea de James Schenk no es solo la de aprovechar la polisemia del pisco que, a paso lento y conflictivo, se ha empezado a extender por el mundo. La idea es también rescatar un poco de la historia de California. La idea es recuperar la magia del Bank Exchange and Billiard saloon, el bar más importante de San Francisco entre 1853 y 1920.

California era todavía colonia española, una suerte de patito feo del virreinato de Nueva España, cuando la Madre Patria se vio remecida por dos hechos importantes: Napoleón se había metido en su territorio y los criollos querían la independencia en el suyo. En medio de tanto caos, la pobre California cayó en el olvido. Fue entonces que desde el sur, los peruanos, que no siempre fueron tan malos para los negocios, pusieron el ojo en la bala, lo arriesgaron todo, y empezaron a comerciar con el patito feo del norte. ¿Qué buscaban? Dos cosas: Cebo para velas y pieles. Elementos fundamentales para la minería, espinazo de la robusta economía peruana de ese entonces. ¿Qué llevaban? Productos de primera calidad y artículos de primera necesidad. ¿Pisco? Por supuesto. En Perú se venía haciendo desde el siglo XVII. Al ver que el business mejoraba, los yanquis, que todavía se encontraban bien apretados al este, y que estaban fregados porque Inglaterra ya no quería negociar con ellos, decidieron abrir nuevas rutas comerciales con California y con China a través del Cabo de Hornos. El patito feo empezaba a convertirse en cisne.

José Antonio Shiaffino, chef e investigador peruano, sostiene que lo más probable es que le pisco haya llegado a California a través de los peruanos que emigraron contagiados por “la fiebre del oro”, a bordo de los barcos que venían desde Nueva York abarrotados de yanquis aventureros, sedientos de pepitas y oro en polvo. Sin embargo, lo cierto es que la primera importación documentada de pisco a California data de 1830. Y, la más importante, fue la que llegó a San Francisco desde Paita, un puerto al norte del Perú, en 1939, en el buque inglés “Daniel O’connell”. El capitán: Andrés Morcilla. La carga descrita: Pisco o Italia, un fino licor producido en un lugar llamado Pisco (ciudad peruana); sombreros de vicuña (chuyos: gorros de lana utilizados por los pobladores andinos) y ponchos. Todo esto, nueve años antes de que, Samuel Brannan, corriera feliz por las calles de San Francisco con una botellita llena de oro en polvo en las manos, dándole inicio a “la fiebre del oro”.

El “brandy peruano”, así le llamaban en ese tiempo, llegaba en unas botellas de barro de 2.5 a 3 galones llamadas piskos, diseñadas por los alfareros de un pueblo preincaico del mismo nombre para su transporte a lomo de llama. Dos preguntas de rigor. Uno: ¿A dónde iba a parar el pisco que llegaba a San Francisco? Y dos: ¿quién empezó a preparar ponches con pisco? Respuesta 2 en 1: En 1937, el suizo, ex-marino, barman y autodidacta, Jaques Vioget, llegó a establecerse a California, en ese entonces ya parte del México recién independiente. Con suerte recibió en concesión unas tierras del gobierno en un pueblito llamado “El paraje de la yerba buena”. Como no había mucha gente en el lugar (menos de mil habitantes), el suizo se transformó en el primer agrimensor de la zona. Trazó y nombró algunas las primeras calles de la futura San Francisco, dibujó un mapita y, al ver que no había lugar donde divertirse como Dios manda, abrió el primer bar, salón y billar de la ciudad. En su lista de tragos figuraba el pisco como un licor exótico venido de tierras lejanas. Cinco años más tarde, en 1843 para ser exactos, llegó la enfermera y curandera peruana María Torres. En realidad, llegó gracias al capitán Stephen Smith, que se casó con su hija en el Perú y se las trajo a California. Al momento de buscar tierras donde establecerse, se cruzaron con Jaques Vioget y le compraron unos terrenitos muy cerca de su bar. María Torres pronto se hizo conocida entre los vecinos y marineros de paso con un ponche de leche a base de pisco y con una bebida que llamaba “las once” compuesta de pisco, agua, azúcar, limón y, piña. Atar cabos. Inevitable.

Cuando se desató “la fiebre del oro”, California que, previa guerra y firma de tratado, ya era parte de Estados Unidos, se convirtió de un día para otro, en un hermoso cisne dorado que atraía el interés de todo el mundo. La inmigración no se hizo esperar. Estadounidenses, mexicanos, peruanos y chilenos, fueron los primeros en llegar. Después los europeos, los australianos y los asiáticos se unieron a la histeria dorada. Todos querían un pedazo de río, un túnel que los hiciera millonarios. Los barcos arribaban por decenas cargados de productos y aventureros. El comerció creció como nunca antes. El pisco, que ya tenía un lugar ganado, empezó a importarse con más fuerza que nunca. En 1949, en el periódico Alta California, aparecen sendos avisos en los que se habla de cargamentos de pisco que llegaban a bordo de barcos peruanos.

Si hay dinero hay ideas. Si hay ideas hay proyectos. Si hay proyectos hay ganas de gastar. San Francisco tenía las cuatro cosas y algo más: Ganas de beber. El Bank Exchange and Billiard Saloon abrió sus puertas en 1853. Desde un principio fue el bar más importante de la ciudad. Tenía el piso de mármol de Carrara, una barra impresionante de caoba y una invaluable colección de óleos decorando sus paredes. Se encontraba ubicado en una de las esquinas del Montgomery Block, el edificio más alto de la costa oeste. Revolución arquitectónica de su tiempo: Cuatro pisos, antisísmico, a prueba de incendios. Lawrence Ferlinghetti, el último Beat vivo, se refirió a él como “la estructura artística y literaria más famosa del Oeste”.

En el Bank Exchange no solo se daban cita los artistas más famosos de la época. Jack London, Rudyard Kipling y Mark Twain, por nombrar algunos. Si no que, a falta de una bolsa de valores oficial, los banqueros más importantes lo utilizaban como centro de reunión. Los ponches de pisco eran la especialidad de la casa. En ese tiempo las bebidas alcohólicas se caracterizaban por su carácter dulce. El Buck and Breck y el Button Punch fueron los primeros en aparecer en escena. Pero con la llegada del Pisco Punch se alcanzaría la cresta de la ola etílica. “El primer vaso me convenció que San Francisco era, y lo es, un gran lugar para visitar. El segundo vaso fue suficiente, y sentí que podría confrontarme a la viruela, a todas las fiebres conocidas a la facultad humana, a la cólera asiática, o todas combinadas, si así tuviera que ser.” Dijo Thomas W. Konx. “Pasaba como limonada, pero estimulaba el espíritu como una patada de toro salvaje”, comentó Robert O’brien. “Podría hacer que el más pequeño de los mosquitos peleara contra un elefante”, escribió Pauline Jacobson en su artículo de 1912 “A Fire-Defying Mark”.

Sobre el creador del Pisco Punch, los historiadores no se ponen de acuerdo. Se debaten entre dos de los ocho dueños que desfilaron a lo largo de la historia del Bank Exchange. El motivo de los desencuentros: un apodo: Pisco John. Así se le llamaba al barman que servía el Pisco Punch. Por ello, el primer sospechoso fue John Torrence, segundo dueño del bar. Pero más allá de la asociación John-John, no hay pruebas claras de que Torrence haya sido Pisco John. En realidad todo apunta a que el dueño del apodo y de la formula original fue el escocés Duncal Nicol. La prueba surge de los directorios telefónicos de la época. San Francisco fue la primera ciudad de Estados Unidos en implementar un sistema de intercambio telefónico, operadora de por medio. En ese entonces, los números telefónicos estaban compuestos por dos partes: una alfabética y otra numérica. El historiador peruano Guillermo Toro-Lira autor del libro “Alas de los querubines, crónica novelada del redescubrimiento del Pisco Punch”, descubrió en el directorio telefónico de febrero de 1903 que Duncan Nicol y el Bank Exchange compartían el mismo número: John 3246.

Lo cierto es que el Pisco Punch, un trago caro para su tiempo, 25 centavos el vaso, sinónimo de poder, suerte de pasaporte para un círculo intelectual y social al que no cualquiera podía acceder, le debe gran parte de su éxito al secreto inexpugnable de su fórmula: “Ni el mismo señor Volstead podrá sacar el secreto de mí”, afirmaba Duncan Nicol orgulloso. Y aunque se conocen sus ingredientes básicos: pisco de tipo italia, piña, jugo de limón, goma arábica y agua destilada, nunca se ha encontrado la receta original que, se sabe, tenía un ingrediente ultra secreto. ¿Cocaína? Más que factible. En ese tiempo la cocaína acababa de ser sintetizada y se usaba en todo y para todo. Sin embargo, el reino del polvo angélico duró poco. En California fue prohibida en 1907, cuando Duncan Nicol y el Pisco Punch se encontraban en la cresta de la ola. Quizá fue esa combinación de ilegalidad y miedo a perder lo logrado lo que llevó al barman escocés a convertir su receta en el más preciado fantasma etílico de la época.

El pisco, el ponche y el Bank Exchange terminaron su reinado californiano en 1920, cuando la Ley Volstead prohibió la producción, el consumo y el transporte de alcohol en todo Estados Unidos. Sin embargo, en los últimos años se ha empezado a desempolvar la historia.

El chef Schenk presiente el éxito de su nuevo proyecto. El bar Pisco, que estará ubicado en 1817 Market (esquina con Octavia) en San Francisco, tendrá también el piso de mármol blanco de Carrara y la puerta será una copia fiel de la del Bank Exchange. En sus paredes se desplegará orgullosa, en fotografías, artículos y afiches, la historia del pisco en California.

En la lista de tragos, bajo el título Mi nombre es Pisco, mi apellido Perú, el pisco punch en la versión del historiador peruano Guillermo Toro-Lira será el trago principal, pero no el único. Habrá también pisco sour, maracuyá sour, acai amor, pisco pop, chichabana, tamarindo sour, piscola y sideways sour.

**********************

LA RECETA
4 Pisco punch
Ingredientes
Dos medidas y media de pisco Italia (Queirolo, Qollqe, La Blanco, Viñas de Oro o Cuatro Gallos), 3/4 de medida de sour mix (limón con azúcar), 3/4 de medida de jarabe de piña artesanal, 2 medidas de infusión de piña (cáscara), 4 cubos de hielo y una cereza marrasquino.

Preparación
Se aconseja preparar el jarabe de piña artesanalmente con piña cayena madura: hervir con agua y azúcar, separar el jarabe y la piña. El método de preparación es directo.

14 Diciembre 2008 | 06:58 AM

mhwyw

mhwyw dijo

dkuww hn9qwwi98wj98wnbn weih8uiwe

20 Noviembre 2009 | 09:15 PM

Página 2 de 2

Escribe tu comentario


Sobre mí

J.Francisco Canaza escribe sobre Peru en otro blog. Aqui sólo se guardan anotaciones "rápidas" e ideas sueltas.

Fotos

jfcanaza todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera